jueves, noviembre 20, 2008

ESA GATITA ERA MÍA


Mientras los rayos del sol entran por la ventana Karito levanta su mirada ante tan imponencia de luz brillante y dice: hoy me iré a jugar a la casa de Giovanna.
Giovanna era una joven que vivía a unos cuantos pasos de la casa de Karito, pero como le gustaban mucho los niños, cuando Karito estaba sola la visitaba para jugar con sus gatitos.
Karito pasaba los días muy felices porque jugaba con aquellos gatos que no era uno ni dos ni tres eran aproximadamente como cinco gatos todos de diferente color, a los cuales les había puesto nombre, porque Giovanna le decía que todos eran como si fueran su familia, jamás había visto tanto amor por los gatos, si su madre no los podía ver ni en pintura, porque decía que traían mala suerte o que causaban peleas. Hasta ahora desconozco si eso es verdad.
A Karito le gustaba gatitos y por eso todas las mañanas se daba un tiempito para ir a saludar a Giovanna y a sus mascotas.
- Le encantaba cargarlos como si fueran sus bebés, porque los arrullaba hasta que los gatos finalmente quedaban dormidos, le gustaba tocarles la cabeza horas de horas para que cerraran sus ojos verdes, uno de ellos era un gato plomo atigrado el cual se llamaba Claudio, pues lo sentaba en una silla que parecía el rey, y el gato que le hacía correr y correr por la casa era Speedy, pues no se dejaba atrapar por nada del mundo, y la más grande era la Gata Luz, que era la mamá de todos los gatitos, a ella no se la podía tocar porque era un poco huraña y desconfiada, pues ya tenía algunos años que había sufrido el maltrato de unas personas de la calle, pero sin embargo Karito se la ganó, ya que todo el día trataba de acercarse hasta que un día dándoles leche a sus hijitos la gata se acercó y se acurrucó junto a ella, fue así como la mamá aceptó a Karito, quien se la pasaba atenta a darle de embelesos a esos gatos que los veía como sus hijos que formaban parte de su vida, creyendo que eran sus hijos sin serlo, que debía de velar por ellos y no dejarlos hasta que todos estén felices; mientras Giovanna avanzaba en sus tareas de la Universidad pues era una joven de 18 años a la cual ella la veía como su mejor amiga, aunque para la gente era raro una amiga de esa edad, si Karito solo tenía 4 años , pero era cierto, con ella compartía sus juegos con los gatos, mientras su mamá preparaba la comida para sus hermanitos, ella se entretenía con los pequeños gatos en casa de Giovanna.
- Un día notamos que la gata Luz no quería estar con sus hijos solo se quedaba sentada en su cestita entonces Giovanna la revisó y notó algo impresionante, y se fue a decirle a Karito.
Giovanna: Karito estoy muy feliz. Te tengo que decir algo muy lindo.
Karito: ¿Qué?
Giovanna: La Gata Luz esta preñada va tener gatitos.
Karito: Que bueno esa es mi Gata Luz viva la gata tiene más hijitos. ¿Verdad?
Giovanna: solo tenemos que esperar.
Pasaron unos meses y la gata Luz caminaba apenas ¿Cuántos gatitos tendrá? Preguntó Karito.
Giovanna: Unos 6 gatitos.
- El parto fue un poco desastroso pues la gata sufría un poquito, parecía que moría de dolor, así Karito fue viendo como salían los 6 bellos gatitos.
- Giovanna. le dijo a Karito ¿Cuál te gusta ? TODOS respondió Karito. No dime uno de ellos escoge, Karito pensó en cual era para ella el más bonito pensó y pensó hasta que dijo esa gatita, de color blanco con negro.
Giovanna le dijo: es tuya.
¡Uy! está super me encanta esta bella y maúlla mucho la llamaré Llorona. Así se llamará la Gata Llorona.
-Pasó el tiempo y la gata creció que le pesaba mucho cargarla en sus brazos a Karito, la cual dejaba en su cesta por el cansancio. Se la pasaba correteándola porque ya era más astuta y se subía en las barandas de la escalera.
- Así paso el tiempo hasta que Giovanna le dio una mala noticia le dijo: que se iría a vivir lejos pues sus padres habían comprado una casa.
-Karito se asustó y dijo: ¿y mi gatita Llorona?. Giovanna contestó llévatela, así lo hizo pero cuando llevó a la gata a su casa, la mamá de Karito le dijo: que se vaya ese gato porque no quiero gatos aquí en la casa, Karito regresó y dijo Giovanna mamá no quiere, que pena solo puede quedarse contigo.
Se acercaba el día de su partida de Giovanna y Karito se puso triste porque se iría Giovanna y no jugaría ni con ella ni con los gatitos.
En el día de la partida, Karito estaba desesperada con mucha tristeza y esto fue lo que sucedió.
- Sus últimas palabras con lágrimas en los ojos y rompiendo en llanto Karito abrazó a Giovanna y le dijo: Sé que te vas, pero solo quiero decirte que NO, NO regales a Llorona porque es mía, mía….Giovanna se le partía el corazón a ver llorar a Karito pero no podía hacer nada, Karito lloró desconsoladamente cuando cerraron la puerta sabía que se iba Llorona buuu buuu no puedo más, al partir Karito vio como se alejaba el carro y se puso a llorar más y más. Karito corrió tras del carro vio a Llorona arrascando por la ventana, parecía decirle adiós. Karito corrió tras el carro pero no puedo alcanzarlo no te vayas Llorona quédate aquí te quiero mucho, buuu lloro, lloro hasta que tropezó y cayó en el piso; Karito se levantó rápidamente para seguir corriendo pero fue en vano su mamá iba tras de ella; Karito le dijo: mi Llorona buuu se va mamá se va… vio como iba desapareciendo el carro a su vista. Adiós amiga Giovanna, Adiós Llorona Adiós Llorona…. nunca las olvidaré
Desde esa vez nunca volvió a ver a Giovanna ni a su gatita Llorona. Tuvo una gran amiga Giovanna no era de la misma edad pero era su amiga y Llorona era su primera mascota que nunca estuvo en su casa pero era de ella…
Ahora Karito se sienta en la vereda de su casa y solo piensa que siempre las recordará con mucho cariño.

FIN

lunes, noviembre 10, 2008

LA GRAN PESCA DE PAPÁ



Por la tarde de un día del mes de enero, papá dijo a mamá que iríamos todos al muelle, mamá me dijo: mira tu papá compró todo sus implementos para pescar y toda la noche ha leído su manual de pesca, hoy día vamos a comer un pescadito fresquito, ojala sea grande para que alcance para todos.
Mi hermana Ivonne comentó : ¿Por que papá se pone a pescar, si no sabe?.
Mamá: Sabes hija, es primera vez que hará esto y está muy ilusionado. Siempre soñó con hacerlo.
Papá dijo: Mira, mira Ivonne y Julissa, mira lo que compré.
Ivonne dijo: ¿Y ya sabes como hacerlo?
Papá: Si más o menos ya entendí, a mi amigo Renato estuve viéndolo y practicando, la vez pasada cuando realizábamos un paseo en las afueras de la ciudad.
Ivonne: ¡Que bueno!
Julissa: ¡Viva! voy a llamar por teléfono a mi amiga Beatriz para decirle a donde voy.
Mamá: No vayas a demorar más de 2 horas
Julissa: OK mamá no te preocupes.
Papá: TODOS LISTOS los espero en el auto.
Todos: Ya vamos.
Julissa: Por el camino disfrute mucho ver como nos alejábamos de la ciudad, ansiaba ver ya a papá pescando varios peces para el almuerzo. ¡Uy que rico pescadito me comeré hoy día!.
Al llegar todos al muelle vimos a muchos pescadores que sacaban pescados, imaginaba comer un ceviche, un pescado frito, …. que rico almuerzo me dije.
En aquél muelle había unos expertos pescadores, pues ya tenían su canastita llena de pescaditos.
Papá saco su caña de pescar y todos sus implementos, se dispuso a bajar la el anzuelo, esperó a que algún pez atraído sea atrapado. Nosotros mirábamos el mar, viendo si alguno se acercaba por ahí; mientras mamá se fijaba que el pescador del costado hacía esfuerzos para levantar a otro pescado, porque ya había atrapado otro más para su canasta.
Papá le dijo: Espérate, que ya va a venir por ahí el pez más grande, y te vas a quedar con la boca abierta.
Mamá hizo un gesto de asombró, y todos mirando el mar para ver el resultado final.
Pasó media hora hasta que por fin. ¡Sí ahí está! dijimos todos, papá jaló y jaló; espérate ya está, ya está, ya lo atrapé déjenme que esto es mío, ¡Esta grande papá! dijo Ivonne.
Mientras yo me imaginaba a todos comiendo en la mesa.
Todos gritamos, mamá dijo: jala, jala,… Ivonne no lo sueltes, yo gritando así esta bien, papá seguía jalando su caña de pescar.
¡No lo sueltes! le dijimos todos.
¡Agárralo! Todos gritando.
Ivonne y yo estuvimos alegres, ya papá estaba enrollando para subirlo al pez .
Y no entiendo lo que pasó...
Papá lo tenía en sus manos y no entiendo como fue eso, porque al levantar la caña de pescar, el pez hizo una maniobra y logro saltar luego de comérselo el anzuelo; vinos todos perplejos ver como ese pez astuto comía y se desprendía para escapar, así porque sí, después de todo el esfuerzo, vimos como el pez se desplazaba por el agua parecía alegre y todos atónitos de ver como se iba nuestra comida del almuerzo.
Papá quedo apenado, y nosotros sin decir nada
Mamá dio palabras de aliento para levantar el ánimo y dijo no te preocupes que no estaba tan grande esperaremos otro.
Papá ya pescarás otro dijo Ivonne.
Esa vez compramos pescados y todos regresamos a casa sin comentar nada.
Mientras yo sentía que papá no volvería hacerlo jamás, porque pensó que no era lo suyo.
Recordamos ahora como una gran aventura que pasamos todos, papá ríe mucho al pensar en ese pez astuto.
Mamá bromea diciendo ese pez dirá: gracias por la comida. Ja Ja todos nos reímos ahora.
Papá no es un gran pescador, pero me demostró que todos podemos hacer muchas cosas que deseamos hacer, y no nos quedarnos con las ganas de disfrutar esa gran experiencia.

La gran pesca de una aventura.

martes, noviembre 04, 2008

EL ZAPATO Y EL BETÚN (CUENTO PARA NIÑOS)

En la habitación de un niño existían unos zapatos bonitos, en que todos los días desde que había sido comprado recibía la humectación del betún en su cuero, pues esto lo hacía más brillante ante todos los demás que no recibían.

- Un día pasando por las avenidas vio un zapato que se estaba abriendo la suela
Dijo: Hola, ¿Estas descuidado y maltratado?, no te han dado ninguna humectante para tu cuero y por eso te ves así. Tienes que ir de visita a un zapatero para que te reponga y te clave tu suela para que puedas caminar mejor.
- El zapato sin suela contesto: si pues me han tratado muy mal, pero hoy día escuché que iré a reponerme para seguir caminando.
- El zapato que tenía buen estado dijo: si mira como estoy, feliz de la vida pues todo los días me echan betún en mi cuero. Sabes que es necesario echarle betún y lustrarlos para mantener un buen estado, ojala no se olviden de enviarte al zapatero para que te reponga porque sino se terminará de romper tu suela y ya no servirás.
Nos vemos.
- El zapato que tenía buen aspecto, a llegar a casa habló con el betún y le dijo: Mira me encontré con un zapato sin suela y viejo, creo que debo agradecerte por brindarte tu humectante en mi cuero y así tener buen aspecto y no sufrir maltratos a lo que estamos expuestos, muchas gracias betún.
- No hay porque zapato, es mi trabajo y debo cumplirlo. Si tú no estuvieras yo no existiría aquí.
Gracias por estar aquí, me voy ya terminó mi trabajo dijo el zapato hasta mañana.

Mensaje : Todos los zapatos nos duran más cuando les damos un mayor mantenimiento con betún. Es parte de nuestro arreglo personal.

LA NOTA DE INGLES



En el colegio Santa Ana de San miguel transcurría la vida de Griselda, una niña que aplicada en todos los cursos que solía estar con sus amigas, cursaban en ese entonces el 3er. Año de secundaria.
- Griselda recuerda que siempre participaba en el aula de su escuela, cuando una de sus amigas no había aprendido lo suficiente, se dedicaba a repasar con ellas para que juntas puedan ayudarse mutuamente.
- Cuando a finales del bimestre recuerda Griselda que la profesora de inglés tuvo que retirarse del colegio porque tendría una gran oportunidad de trabajo, y eso significaba que la profesora no terminaría el año con nosotros. La despedida fue muy triste y a la vez alegre era llena de contradicciones, porque no estaría con nosotros y se iría a trabajar en unas de las instituciones más reconocidas del país.
- Mas tarde empezaría lo que sería la tortura para todos. Al ver entrar en mi aula a las 8:00 de la mañana a una señorita con su uniforme marrón y contextura robusta, con la mirada fija hacia nosotros; presentimos lo peor, esta vez no era la dulce profesora Madeleine con la cual habíamos estudiado desde primero de secundaria que inolvidables consejos que recuerdo que ella nos daba. Ya no estaba ahí en ese pupitre marrón con el florero al cual le adornábamos con rosas rojas. Su clase no fue el todo explicita, tal vez su pronunciación era perfecta, pero creo que nosotros no éramos perfectos para ella, no tengo ni la menor idea, si a alguien ella le dijo que pronunció bien, porque nada de lo que hacíamos estaba bien.
- Al llegar los exámenes, pensamos que sería como todo examen que solía hacer la profesora Madeleine, pero esta vez nos llamó por lista a cada uno de nosotros y todos comenzamos a revisar nuestros cuadernos y libros, ¡Que sorpresa! dije, pues no hay nada aquí de lo que pregunta me dije, que lástima ya no estas mi dulce profesora Madeleine ¿Dónde estas? ¿Por qué te has ido?. Al llegar mi turno recuerdo que la profesora me preguntó en inglés y tarde unos minutos en recordar cada palabra, pero no me dio tiempo y me dijo: ya tienes 0, tardasteis mucho, me regresé a mi carpeta triste y pensé en la cara de mamá llorando porque no tenía la hija que sacaba buenas notas, todos estaban asustados pero al final todos le hablaron a la profesora y le dijeron otra oportunidad para mí, yo recuerdo que me llamó y me volvió a preguntar en inglés no quise responder, esto era una burla me pregunte, me dijo te pregunto lo más elemental porque sé que no sabes me dijo; mis lágrimas cayeron en mis mejillas, sé que no era buena para ella, pero sé que se estaba burlando de mí, Todos respondieron dile no te quedes callada que tendrás DIEZ …en mi mente se reproducía esa palabra DIEZ…DIEZ…. DIEZ.. dile, dile decían mis compañeras de clases, le respondí pero me sentí peor, me senté en mi carpeta individual, sentí un gran peso en mi espalda y lloré, lloré, quise irme a mi casa o algún lugar donde nadie me viera ya no era la alumna aplicada, no tenía cara para hablar a nadie ni decir a nadie que sabía algo porque no lo era después de lo ocurrido, nadie hablo nada. Terminamos el año escolar y la profesora solicitó su cambio. . Tal vez todos olvidaron lo que pasó o tal vez no….

FIN.